Estudios Para Grupos Pequeños

Lo Dudo: Semana 5

 

GRAN IDEA

 

Esta semana nos centraremos en la doctrina de la oración. En el mensaje del fin de semana, escuchamos que una de las razones principales por las que las personas tienen dudas sobre su fe es que sus oraciones no fueron respondidas como esperaban. En nuestro estudio bíblico de hoy, analizaremos algunos de los obstáculos que pueden entorpecer nuestra vida de oración, y se nos animará a confiar en que Dios cuidará de nosotros y proveerá para nuestras necesidades, incluso cuando Sus respuestas a nuestras oraciones sean «no» o «espera».

 

                      

ROMPE EL HIELO

¿Cuáles son algunas de las preguntas o dudas que la gente tiene cuando se trata de oración?

 

PREGUNTAS DE GRUPOS PEQUEÑOS

Estudio bíblico

1. Lee Santiago 1:5-8. Nombra algunas de las razones por las que las personas podrían «renunciar» cuando llevan su petición ante Dios. ¿Cómo nos afecta negativamente la vacilación?

Santiago 1:5-8

5 Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla. 6 Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. 7 Esas personas no deberían esperar nada del Señor; 8 su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen.

 

2. ¿Por qué podemos venir ante Dios con confianza, sin vacilar, basándonos en lo que aprendes sobre Dios en Santiago 1:5-8?

3. Lee Santiago 4:1-3. ¿Por qué alguien podría esperar a venir a Dios en oración y hacer una peticion ante Él, y qué está en juego si nos detenemos a recurrir a Él en oración?

 

Santiago 4:1-3

4 ¿Qué es lo que causa las disputas y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no surgen de los malos deseos que combaten en su interior? 2 Desean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quitárselo. Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios. 3 Aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.

 

4. ¿Cómo corrige este pasaje de las Escrituras la linea de pensamiento de que la oración se trata principalmente sobre nosotros?

 

Aplicación

1. ¿Qué cosas te imiden crecer en tu propia vida de oración?

2. ¿Cuándo fue un momento en que Dios respondió a una oración de manera diferente, pero en última instancia mejor, de lo que esperabas? ¿Cómo te anima recordar ese tiempo cuando se trata de las cosas por las que estás orando en este momento?

3. ¿Cuál es la petición de oración por la que has estado orando regularmente? ¿Cómo has visto a Dios en el trabajo, el clima de manera grande o pequeña, en ese área?

 

AVANZANDO

Ahora que todos han compartido sus peticiones de oración, es momento de orar juntos. Formen grupos pequeños de dos a cuatro personas. Repasen las peticiones que compartieron en su grupo y oren unos por otros. Sigan orando unos por otros a lo largo de la semana.

 

PROFUNDIZANDO

Aunque muchos pueden sentirse tentados a acercarse a la oración pensando en sí mismos, un enfoque más adecuado al orar es centrarse en el Dios a quien nos dirigimos. En nuestro estudio de hoy, analizaremos tres verdades sobre Dios que debemos tener presentes al acudir a Él en oración: Dios nos escucha cuando oramos, Dios se acerca a nosotros a medida que nos acercamos a Él, y Dios responde a nuestras oraciones como nuestro buen y amoroso Padre celestial. Dediquen unos momentos a reflexionar sobre estas verdades que las Escrituras nos enseñan acerca de Dios y coméntenlas con su grupo.

 

DIOS NOS ESCUCHA CUANDO ORAMOS:

Nuestra naturaleza humana puede llevarnos a preguntarnos si Dios escucha nuestras oraciones, especialmente cuando estas reciben una respuesta distinta a la que esperábamos. Las Escrituras disipan esas dudas y nos aseguran que tenemos un Dios que escucha cada una de nuestras oraciones. Veamos lo que las Escrituras nos enseñan acerca de nuestro Padre Celestial.

1. Lee Salmos 34:17.

Salmos 34:17

17 El Señor oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades.

 

2. Mira la palabra «todas» en este pasaje de las Escrituras. ¿Qué indica esta palabra sobre nuestras oraciones a Dios? ¿Te resulta fácil o difícil creer esto respecto a tus propias oraciones? ¿Por qué?

3. Si Dios nos escucha cuando oramos, ¿cuál es la siguiente conclusión lógica sobre Sus respuestas a nuestras oraciones?

4. ¿Cómo te consuela este pasaje de las Escrituras cuando se trata de la petición por la que has estado orando, tal vez incluso durante años?

 

DIOS ESTA CERCA MIENTRAS ORAMOS

A diferencia de lo que ocurre en las religiones falsas o en el mundo actual, nuestro Dios —el único Dios verdadero— no está distante ni lejos cuando nos volvemos hacia Él. Él desea estar cerca de Su pueblo y, cuando acudimos a Él en oración, Él responde acercándose a nosotros. Recurre ahora a las Escrituras para leer más sobre esta verdad extraordinaria.

1. Lee Santiago 4:8a y Salmos 145:18.

Santiago 4:8a

8 Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. ...

 

Salmos 145:18

18 El Señor está cerca de todos los que lo invocan, sí, de todos los que lo invocan de verdad.

 

2. Estudia estos versos por un momento. ¿Cómo nos anima este pasaje de las Escrituras a acercarnos a Dios?

3. ¿Cómo has experimentado la cercanidad de Dios en tu propia vida?

4. ¿Cómo afecta saber que Dios está cerca cuando le invalas en la forma en que oras?

 

DIOS RESPONDE A NUESTRAS ORACIONES COMO NUESTRO PERFECTO PADRE CELESTIAL:

Cuando Jesús enseñó a sus discípulos (y a nosotros) cómo orar, en Mateo 6:9, nos invitó a dirigirnos a Dios llamándolo «Padre». De hecho, Dios es nuestro perfecto Padre celestial. Esto significa que, cuando oramos, Él responde tal como lo haría cualquier buen padre. Recordemos que un buen padre no diría «sí» a cada una de las peticiones de su hijo; más bien, responderá teniendo en cuenta las necesidades de este. A veces, esa respuesta será «sí»; otras veces, será «no» o «espera». Lo mismo ocurre con nuestro Padre celestial. Independientemente de cómo responda, podemos estar seguros de que lo hace conforme a nuestras necesidades y a sus planes perfectos, los cuales son mucho más grandes que los nuestros.

1. Lee Mateo 7:7-11

Mateo 7:7-11

7 »Sigue pidiendo y recibirás lo que pides; sigue buscando y encontrarás; sigue llamando, y la puerta se te abrirá. 8 Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta. 9 »Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden un pedazo de pan, ¿acaso les dan una piedra en su lugar? 10 O si les piden un pescado, ¿les dan una serpiente? ¡Claro que no! 11 Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará buenos regalos a quienes le pidan.

2. ¿Qué versículo crees que resume el punto principal de Jesús en esta enseñanza? ¿Por qué?

3. ¿Cuáles son algunos ejemplos en los que un padre podría decir «No» o «Espera» a sus hijos? ¿Cómo afecta este recordatorio a cómo piensas sobre tus propias oraciones a Dios?

4. ¿Qué podemos inferir sobre cómo Dios responde a nuestras oraciones basándonos en esta lectura las Escrituras?

 

 

REFLEXIONAR:

Al reflexionar sobre las Escrituras que estudiaste hoy, elige un pasaje de lo que leíste para memorizarlo durante la próxima semana. Comparte con tu grupo qué pasaje elegiste y por qué. Durante esta semana y en adelante, deja que ese versículo te sirva como recordatorio de que Dios no está lejos; al contrario, Él es nuestro buen Padre celestial, presente, que responde a nuestras oraciones de la manera adecuada.

 

VERSÍCULO MENSUAL PARA LA MEMORIA (Disponible para descargar en la app Sagebrush)

11 Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará buenos regalos a quienes le pidan. Mateo 7:11