GRAN IDEA
Creo que en este mundo existen dos tipos de personas: aquellas que tienen facilidad para orientarse y aquellas que no. Independientemente de la categoría en la que te encuentres, todos sabemos lo importante que es conocer el camino hacia nuestro destino, ya sea porque hemos memorizado la ruta o porque un GPS nos guía y nos muestra cómo llegar. Sin embargo, mucho más importante que cualquier destino terrenal al que deseemos ir, es aquel al que realmente necesitamos llegar: una eternidad junto a Dios. Jesús nos indicó el camino durante su ministerio terrenal cuando, en Juan 14:6, les dijo a sus discípulos: «Yo soy el camino».
ROMPE EL HIELO
¿Cómo es tu sentido de dirección? ¿Explica?
1. Nombra algunas de las falsas «formas» que el mundo busca para ganar o lograr la salvación y la vida eterna con Dios para siempre.
2. Lee Juan 14:1-6. ¿Qué tipo de respuesta crees que esperaban los discípulos después de que Tomás preguntara: «¿Cómo podemos conocer el camino?» ¿Es respuesta de Jesús diferente de lo que crees que esperaban? ¿Por qué o por qué no?
Juan 14:1-6
14 »No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. 2 En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? 3 Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy. 4 Y ustedes conocen el camino que lleva adonde voy. 5 —No, Señor, no lo conocemos—dijo Tomás—. No tenemos ni idea de adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino? 6 Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.
3. ¿Qué reveló Jesús acerca de sí mismo mediante su respuesta a la pregunta de Tomás: «¿Cómo podemos conocer el camino?»?
4. Lee 1 Corintios 15:12-19. ¿Cómo es la resurrección de Jesús esencial para que Él sea «el camino»?
1 Corintios 15:12-19
12 Pero díganme lo siguiente: dado que nosotros predicamos que Cristo se levantó de los muertos, ¿por qué algunos de ustedes dicen que no habrá resurrección de los muertos? 13 Pues, si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo tampoco ha resucitado; 14 y si Cristo no ha resucitado, entonces toda nuestra predicación es inútil, y la fe de ustedes también es inútil. 15 Y nosotros, los apóstoles, estaríamos todos mintiendo acerca de Dios, porque hemos dicho que Dios levantó a Cristo de la tumba. Así que eso no puede ser cierto si no hay resurrección de los muertos; 16 y si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no ha resucitado; 17 y si Cristo no ha resucitado, entonces la fe de ustedes es inútil, y todavía son culpables de sus pecados. 18 En ese caso, ¡todos los que murieron creyendo en Cristo están perdidos! 19 Y si nuestra esperanza en Cristo es solo para esta vida, somos los más dignos de lástima de todo el mundo.
1. ¿Hay algo que te distraiga y te tiente a desviarte del camino que conduce hacia Cristo —el Camino—? ¿Qué es?
2. ¿Cómo influye el creer verdaderamente en las palabras de Jesús, registradas en Juan 14:1-6, en la forma en que vivimos nuestro día a día?
3. A la hora de orientar a quienes te rodean hacia Cristo —el Camino—, ¿en qué aspecto te gustaría crecer o mejorar?
Cuando se trata de seguir el camino de Jesús, ¿qué paso puedes dar para desprenderte de aquello que te tienta a desviarte? Comparte ese paso con tu grupo. Una vez que todos hayan compartido, oren juntos. Pidan a Dios que ayude a cada uno de ustedes mientras se proponen mantener la mirada fija en Él y en los senderos hacia los cuales Él los guía. A lo largo de la semana, manténganse en contacto. Pregúntense cómo les va en el proceso de dejar atrás aquello que los tienta a apartarse del camino por el que Cristo los conduce.
Como hemos visto hasta ahora en nuestro estudio bíblico, Jesús dijo en Juan 14:6: «Yo soy el camino, la verdad y la vida». Esta declaración fue, además, una invitación de Jesús: «Sígueme, confía en mí y vive plenamente». Durante los próximos minutos, profundizaremos en cada paso de esta invitación de Jesús, basándonos en tres de sus enseñanzas impartidas durante su ministerio terrenal.
Dado que Jesús es «el camino», tiene todo el sentido que su primera invitación a sus discípulos fuera: «Síganme» (Mateo 4:19). De hecho, puesto que Jesús mismo es el camino, hoy también nosotros, como sus seguidores, estamos llamados a seguirle. Seguirle en cada aspecto de nuestra vida nos conducirá siempre en la dirección a la que deseamos ir.
1. Lee Juan 12:23-26.
Juan 12:23-26
23 Jesús respondió: «Ya ha llegado el momento para que el Hijo del Hombre entre en su gloria. 24 Les digo la verdad, el grano de trigo, a menos que sea sembrado en la tierra y muera, queda solo. Sin embargo, su muerte producirá muchos granos nuevos, una abundante cosecha de nuevas vidas. 25 Los que aman su vida en este mundo la perderán. Los que no le dan importancia a su vida en este mundo la conservarán por toda la eternidad. 26 Todo el que quiera servirme debe seguirme, porque mis siervos tienen que estar donde yo estoy. El Padre honrará a todo el que me sirva.
2. Piensa en lo que significa ser un seguidor. ¿Qué implica comprometerse a seguir a alguien?
3. Específicamente, ¿qué implica seguir a Jesús?
4. Describe el ejemplo que Jesús puso aquí en esta tierra. ¿Cuál es una forma en la que puedes comprometerte a seguir Su ejemplo?
La declaración de Jesús «Yo soy… la verdad» es sumamente profunda. Verás, Él no solo dice la verdad, sino que Él mismo es la verdad. Puesto que Él es la verdad, todo lo que dice y hace es verdadero. Podemos confiarle todo, incluidos nuestros planes, nuestras esperanzas y nuestras propias vidas.
1. Lee Juan 12:44-50.
Juan 12:44-50
44 Jesús le gritó a la multitud: «Si confían en mí, no confían solo en mí, sino también en Dios, quien me envió. 45 Pues, cuando me ven a mí, están viendo al que me envió. 46 Yo he venido como una luz para brillar en este mundo de oscuridad, a fin de que todos los que pongan su confianza en mí no queden más en la oscuridad. 47 No voy a juzgar a los que me oyen pero no me obedecen, porque he venido para salvar al mundo y no para juzgarlo. 48 Pero todos los que me rechazan a mí y rechazan mi mensaje serán juzgados el día del juicio por la verdad que yo he hablado. 49 Yo no hablo con autoridad propia; el Padre, quien me envió, me ha ordenado qué decir y cómo decirlo. 50 Y sé que sus mandatos llevan a la vida eterna; por eso digo todo lo que el Padre me indica que diga».
2. ¿Por qué Jesús llamó a la multitud (y a nosotros) a confiar en Él?
3. ¿Cómo afecta la confianza a Jesús en nuestras vidas, tanto en el presente como en la eternidad?
4. ¿Cuál es un área de tu vida en la que necesitas confiar en Él? ¿Cómo puedes dar un paso de fe esta semana para confiar en Él en esa área?
La declaración de Jesús de que Él es «la vida» encierra un significado profundo para todos los que creen en Él. En un mundo que busca alegría, propósito y sentido, Jesús ofrece la verdadera vida, no solo aquí en la tierra, sino para la eternidad. Todos los que depositan su fe en Él llegan a vivir una vida plena, rica y satisfactoria, tanto ahora como, algún día, en la eternidad junto a Él.
1. Lee Juan 4:7-14 y Juan 10:10.
Juan 4:7-14
7 Poco después, llegó una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber. 8 Él estaba solo en ese momento porque sus discípulos habían ido a la aldea a comprar algo para comer. 9 La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús: —Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber? 10 Jesús contestó: —Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva. 11 —Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde—le dijo ella—, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva? 12 Además, ¿se cree usted superior a nuestro antepasado Jacob, quien nos dio este pozo? ¿Cómo puede usted ofrecer mejor agua que la que disfrutaron él, sus hijos y sus animales? 13 Jesús contestó: —Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed, 14 pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.
Juan 10:10
10 El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante.
2. ¿Qué le enseñó Jesús a la mujer samaritana sobre el agua que Él ofrece?
3. ¿Cómo crees que es una «vida rica y satisfactoria» para los seguidores de Cristo, y en qué se diferencia de lo que ofrece el mundo?
4. ¿Cómo has experimentado personalmente la vida «vida rica y satisfactoria» que Jesús ofrece en tu propia vida?
¿En cuál de las invitaciones de Jesús, presentes en Juan 14:6, necesitas enfocarte especialmente en este momento: seguirlo a Él, recorrer el camino, confiar en Él o vivir plenamente? Comparte este aspecto con tu grupo, junto con un paso concreto que puedas dar para centrarte en esa invitación de Jesús a lo largo de la próxima semana.
VERSÍCULO MENSUAL PARA LA MEMORIA (Disponible para descargar en la app Sagebrush)
11 Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará buenos regalos a quienes le pidan. Mateo 7:11
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